Hola, un gusto estar en contacto con todos ustedes por este medio.
Hace ya un año 8 meses que la vida nos dió una voltereta para la cual nadie estaba preparado y de pronto todo fue un caos para los habitantes de prácticamente todo el mundo: llegó el COVID y con ël nuevas formas de relacionarse, de cuidarse, de trabajar, de estudiar, de vivir.
El confinamiento por la pandemia nos llevó a buscar nuevas formas de comunicación, convivencia y entretenimiento. pero además había actividades que no podían detenerse, de forma muy especial la educación y entonces el tremendo dilema para decidir cómo hacerlo.
Un día de marzo del 2020 nos dijeron en el colegio: "tomen lo que necesiten para trabajar unos días en casa porque estamos ante una situación muy delicada de salud mundial" y, así lo hicimos, tomamos algunos libros y lo indispensable para lo que creímos sería un breve confinamiento; sin embargo, los días pasaron y las cosas no mejoraron, por el contrario y se hizo necesario hacer modificaciones en casa para poder crear un ambiente de aula y conseguir una banda más amplia de Internet y actualizar la computadora que sólo usábamos algunos para enviar correos o hacer exámenes en Word y empezar a "checar" tutoriales para ver cómo se podía grabar una clase y buscar formas de actualizarte en el uso de paquetería que tal vez jamás habías requerido y consultar con colegas y amigos o con tu hija millenial para saber cómo utilizar Google Drive o cuáles son las mejores plataformas para poder buscar información útil para una clase amena o interactiva y los problemas de conexión y las reuniones en Webex o en Zoom teniendo de fondo al del pan, al de los tamales o el del fierro viejo.
Y todo ello fue convirtiéndose poco a poco en la rutina del día a día y, de alguna forma fue paulatinamente más sencillo encontrar el apoyo para la presentación y práctica de un tema y nos llegó el material digital y seguimos aprendiendo día a día y nos sentimos agradecidos de que exista la tecnología y que tengamos acceso a ella pues, de otra forma no imagino cómo habría podido preparar y dar una clase en tiempos de pandemia.
Estoy consciente que aún tengo mucho que aprender, pero ya he tenido pequeños logros que me han permitido hacer mi trabajo más ágil, ahora me enfrente a un nuevo dilema: ¿cómo serán mis clases presenciales? Tal vez sea necesario un nuevo aprendizaje.
Saludos afectuosos
Martha
Hola Martha, buenas noches.
ResponderEliminarMe da justo saber que coincidimos en algunos aspectos sobre el tema de la educación en tiempos del COVID 19. Primero la incertidumbre de que pasaría con la salud pública, y después de cómo enfrentaríamos el reto de la educación a distancia.
Creo que ambos fuimos aprendiendo, poco a poco y sobre la marcha, a resolver los problemas de esta nueva modalidad educativa.
Creo que durante esta pandemia hemos aprendido mucho sobre el uso de las TIC, pero sin duda nos falta mucho más por conocer.
Hola Martha... tienes mucha razón en tu sentir, creo que para mucho o la mayoría de los docentes fue algo diferente y novedoso, lleno de incertidumbre toda esta situación y se aplaude el poder modificar nuestra forma de trabajo para seguir transmitiendo los saberes que nuestros alumnos requieren, además de motivarnos a seguirnos preparando y actualizando en temas que ahora son de primera necesidad, tanto para los alumnos como para los docentes y al regresar de manera presencial, ahora tener nuevas herramientas de las cuales nos podemos apoyar.
ResponderEliminarRecibe un cordial saludo..!!